A 6 días de las elecciones, alrededor de 100.000 personas proclamaron el lunes en la ciudad central de Cochabamba la reelección del presidente Evo Morales y el vicepresidente Alvaro García Linera, en un cierre de campaña del gobiernista Movimiento Al Socialismo (MAS).
Reyes Villa, alias el bombón, es el sobreviviente de la lógica de la impunidad y el matonaje como forma de hacer política. En esa lógica no importa si el caudillo no es inteligente, sino aquel que define con la fuerza, amparado en la impunidad de las instituciones judiciales, políticas y económicas. Su riqueza deviene de esa forma de hacer política. Cuando era alcalde todo el mundo profería: “roba pero hace obras”. Su sonrisa y su pinta disimulaban bien su manera gansteril de actuar. Educado en el ambiente de la seguridad nacional y la guerra fría, ve como los daltónicos en su clasificación política: o rojos o verdes, no hay más. O enemigos o leales en la sangre.
Que, los pueblos indígenas, originarios y campesinos hemos sido los impulsores del proceso de cambio, desde la Asamblea Constituyente demandamos el reconocimiento de nuestra libre determinación, para ejercer el autogobierno y autonomía en nuestros territorios ancestrales.
Que, la Constitución Política del Estado ha reconocido la preexistencia de los pueblos indígenas originarios y su derecho a la Libre Determinación, al autogobierno y autonomía en sus territorios ancestrales para decidir el destino y vida de nuestro pueblos.
Los partidos de oposición tradicionales que responden a posiciones neoliberales aún no se han convencido de que Bolivia está gobernada por autoridades que obtuvieron el respaldo mayoritario de la población, manifestó el presidente Evo Morales.
En una concentración organizada por los sindicatos y movimientos sociales de esta localidad del departamento de Cochabamba, el Jefe de Estado anotó su desazón porque "aún existan grupos y partidos que todavía quieren engañar al pueblo como lo hicieron en el pasado".
Los acontecimientos de la universidad Gabriel René Moreno, donde las logias y los mercenarios de las colonias croatas, árabes, españolas, etc no dejaron que se desarrolle un acto de proselitismo del MAS, hace unos días, señalan que estos grupos están absolutamente intactos y esperando su oportunidad para desenfundar su odio y bronca. Los triunfalistas del MAS creen que ya tienen el cambio en su bolsillo, y pueden hacer su aparición en cualquier rincón del país.
-El Presidente Evo Morales, hizo un llamado desde esta Localidad a la ciudadanía para que no se preste a provocaciones y actos de violencia que se desataron en los últimas horas, cuando en las inmediaciones de la Universidad Gabriel René Moreno, un grupo de inadaptados identificados con el binomio Reyes Villa, Leopoldo Fernández procedieron a apedrear y luego quemar la tarima donde debía ser proclamado el binomio del MAS.
-Las acciones de violencia serán incrementadas por grupos irracionales ligados a partidos de oposición, principalmente del binomio Manfred Reyes Villa-Leopoldo Fernández, con el propósito de poner en peligro o tratar de suspender las elecciones del 6 de diciembre.
Las seis federaciones del trópico de Cochabamba afiliada a la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia – CSUTCB, proclaman hoy a Evo Morales y Álvaro García Linera como candidatos únicos para las elecciones generales del 6 de diciembre, el acto se realizará en Chimore -Cochabamba.
Cochabamba, Bolivia. 13 y 14 de octubre de 2009. Hemos decidido promover la construcción de un Tribunal Internacional de Justicia Climática que contribuya a identificar y sancionar moralmente a los verdaderos responsables de los crímenes contra la Madre Tierra y sus habitantes, la humanidad y el conjunto de los seres vivos, así como a exigir la no repetición de los crimines que forman parte de la acusación.
El gansteril Manfred Reyes Villa tiene sus adherentes. Todo el odio acumulado, en estos años de intentos de cambio, por las colonias extranjeras (croatas, alemanas, árabes, italianas, etc) han encontrado su desahogo en la candidatura del excapitán y corrupto político de la ultraderecha boliviana Reyes Villa. Los soñadores de una Bolivia “blanca y civilizada” jugarán al todo o nada en esta candidatura. Clases medias altas resentidas y oligarquías locales pueblerinas y citadinas se sienten representados. Pero tienen que solicitarle a Reyes Villa que precisamente “se civilice” en sus maneras de matonaje político. Acostumbrado como está este capitán a manejar la política como si se tratara de su tropa: con sus vasallos, matones, tinterillos altoperuanos y compadres mafiosos, pues debe empezar en casa a comportarse de acuerdo a las exigencias “de su gente civilizada”.
¿Qué es lo boliviano? ¿Qué contenidos tiene esa expresión? ¿Qué expresa realmente esa palabra boliviano? Pues nada. Otro mito como el mestizaje. En estos meses de bulla y propaganda se pondrá de moda en candidatos de la derecha, que representan a las colonias extranjeras asentadas en Bolivia. Para ellos no hay indígenas ni campesinos, “sólo hay bolivianos”. Con la palabra boliviano encubren sus intereses de dominación desde el Estado, que está hecho a esa imagen y semejanza de ellos: homogéneo, sin nacionalidades y sin identidades. Por tanto, todo lo “diferente es traición a la patria”, plantear otras realidades por muy objetivas que estas sean caen simplemente en el saco de la traición. Ese era el esquema con el que manejaron sus intereses desde la creación de Bolivia.
Víctor Hugo Cárdenas, obra de los misioneros de la compañía de Jesús en sus proyectos de desarrollo rural, y luego por supuesto saltó a ser teórico de las nacionalidades allá en los años 80 del anterior siglo, poniéndose a la moda de los vientos intelectuales de la antropología europea, promovidos por el talentoso filósofo Javier Medina en Bolivia. Este aymara migrante era, por lo menos en esos momentos, una suerte de esperanza en el atropello del neoliberalismo y la destrucción de la izquierda a mediados de los años 80. Él mismo planteaba una radical transformación de las estructuras sociales en Bolivia. Habiendo llegado al parlamento por ese esfuerzo novedoso y nuevo a nivel de lo político.
No me refiero a la corriente intelectual generada por un brillante Dalí, allá a inicios del siglo XX, sino al folklorismo carnavalero de las “élites bolivianas”. Su manera provinciana de ver el país apenas les alcanza para reflejar su mediocridad política y social. Estas “élites bolivianas” folklorizan todo a su paso y alcance, aún cuando se trata de asuntos de sentido común.
Los olañetistas sucrenses, de izquierda y derecha, que tienen complejo de inferioridad desde su derrota a manos de la oligarquía paceña, hacen gala de que no invitaran a su farra del 6 de agosto a Evo Morales, sabiendo que el presidente podría muy bien dirigirse a cualquier lugar del país para dicho repertorio. Y para variar prenden el ventilador de la llamada “prensa libre”, realizando juegos maníaco pirotécnicos mirándose narcisistamente en sus espejos. A alguien le interesa esto? Sólo a ellos y a sus círculos endógenos.
El sueño de Banzer, dictador ligado a las colonias alemanas, de traer rodesianos blancos a Bolivia, es una constante en la mentalidad de las colonias extranjeras de nuestro país, desde el siglo XIX y cumpliendo sus propósitos en el XX. Estos extraños siempre consideraron a nuestras culturas como “atrasadas”, “escollo” para el “desarrollo” y el “progreso”, “obstáculo” para la “civilización moderna”. Sus compinches en varios países de América hicieron limpieza étnica: Argentina, Chile, Uruguay. Sus ejércitos “libertadores” a inicios del siglo XIX se dedicaron después a eliminar a los indígenas, pues eran un obstáculo para sus “sueños blancos”. En Bolivia no lograron realizar ese sueño porque los indígenas fueron su base de desarrollo y explotación, es decir la base de su “riqueza moderna”. No podían eliminar a la gallina de los huevos de oro. No les quedó otra que compartir este espacio con lo que ellos consideraban atrasado. De todos modos intentaron muchas limpiezas étnicas, la más notoria en el gobierno de Melgarejo, a mediados del siglo XIX, después a principios del siglo XX cuando la traición a Zárate Willca, se desató las destrucciones más sangrientas y asesinatos en masa de cientos de comunidades indígenas, quizás miles. Temas que la historia tradicional jamás menciona en sus textos oficiales.
Hace unos días se recordó otro 17 de julio, aniversario del sangriento golpe de estado protagonizado allá por el año de 1.980 por los militares de ultraderecha de nuestro país. Y eso coincidió con la llegada del entonces ministro del interior Luís Arce Gómez, después de cumplir una condena por narcotráfico en Estados Unidos. En este caso la historia ha sido algo más benigna con el país, por lo menos los principales malhechores están en la cárcel. Aunque muchos paramilitares y militares siguen sueltos, esperemos a la poca justicia que todavía tenemos se encargue también de esos enfermos mentales, sueltos todavía precisamente por errores de nuestra famosa “justicia boliviana”.
Pero quiero referirme a este acontecimiento para desentrañar otros acontecimientos, quizás tan importantes o más importantes que este, que en realidad se han derivado de este.