Se puede negar prácticamente toda la historia de la humanidad, cada catástrofe reciente o pasada, menos la tragedia judía, real o ficticia, de la Segunda Guerra Mundial, ¿por qué?
La guerra es la negación absoluta de los derechos humanos y de la soberanía de los pueblos, y una de las guerras de mayor cinismo es la denominada «intervención humanitaria» que no es otra cosa que la intervención militar que desata una potencia o un grupo de potencias en contra de un Estado libre y soberano, con el pretexto de impedir o eliminar la violación de los derechos humanos. Esa justificación pretende «legitimar» las «razones humanitarias» de la guerra de agresión que, en realidad, esconde las verdaderas intenciones políticas, económicas, sociales, culturales del agresor.
Israel, aparte de ser un Estado colonial, fabricado en 1948 en la Palestina Histórica por europeos, se funda a través del segregacionismo JURÍDICO, es decir, un Estado exclusivo y únicamente para los profesantes de la religión judía. Ahora hablamos de un Estado colonial, segregacionista y además con fines de limpieza étnica contra aquel que no es judío. El fraude, el fiasco que encontramos aquí es que este Estado de limpieza étnica, es escoltado por el nuevo clero del mundo contemporáneo secular: los intelectuales y académicos, debido a que el humano no es aún lo que importa, es el que impone su verdad lo que importa.
Khadafi cuestiona la validez de las cortes penales internacionales
El líder libio objeta en este artículo la legitimidad legal y moral de los tribunales internacionales, que considera funcionales a los intereses de los Estados vencedores de las guerras o hegemónicos: "La realidad es que las cortes penales internacionales tal y como las conoce el mundo o fueron establecidas por los vencedores en una guerra, como es el caso de las cortes militares de Nuremberg y Tokio, que fueron constituidas por los ganadores de la Segunda Guerra Mundial, o por una autoridad internacional cuya legitimidad es cuestionada, como es el caso de las cortes de la ex Yugoslavia y de Ruanda, creadas por el Consejo de Seguridad".
La otrora superpotencia unipolar pretendió detener su ineluctable decadencia mediante el montaje hollywoodense mediático de la "guerra contra el terrorismo global" que se tradujo en el sicótico concepto unilateral maniqueo del "eje del mal" y su ostentoso despliegue militarista de corte sico-tecno-cibernético ("conmoción y pavor"). El tiro le salió por la culata y lo único que consiguió fue haber acelerado su desplome, en lugar de haber manejado en forma inteligente su "decadencia controlada".
Cambios en la correlación de fuerzas en el Medio Oriente (1ra. parte)
Thierry Meyssan. Red Voltaire. 16-09-2006
Después de reunirse con numerosos líderes políticos y responsables militares libaneses, Thierry Meyssan, director del medio alternativo Red Voltaire y develador de las incongruencias de la versión oficial sobre los ataques contra Nueva York del 11S, enumera las lecciones de la guerra. Opina que los bombardeos masivos israelíes contra zonas urbanas y la derrota de Israel ante una guerrilla popular sólo son comparables al bombardeo contra Hanoi y la victoria del pueblo vietnamita sobre las tropas estadounidenses. Lo más importante, según explica en este primer artículo, es que el resultado del enfrentamiento armado cambió la problemática internacional transformando una guerra de Israel contra una «organización terrorista» en un conflicto ideológico regional entre fuerzas sionistas y antisionistas, conflicto que además se extiende tanto al Líbano como al propio Israel.
Immanuel Wallerstein. Revista Transversales número 3, verano 2006
De lo que el gobierno de Israel no se da cuenta es de que ni su vecino Hamas ni Jézbola necesitan a Israel. Es Israel quien los necesita a ellos, y los necesita desesperadamente. Si Israel no quiere convertirse en un “Estado cruzado” condenado a extinguirse, sólo Hamas y Jézbola pueden garantizarle su supervivencia. Israel sólo podrá vivir en paz cuando sea capaz de reconocerles como arraigados portavoces de los nacionalismos palestino y árabe... La única garantía real para Israel será la que den los palestinos. Y para obtener esa garantía, Israel necesita repensar su estrategia de supervivencia.
Escrito el 3 de agosto, cuando quedaban todavía 10 días de bombardeos sobre el Líbano, incluyendo el crimen de guerra masivo que supuso la siembra de bombas racimo sobre todo el territorio del sur libanés. Es decir, el ejército y el gobierno israelí sumaron haberes para la acusación frontal del autor del libro "El perfume de Palestina".
Con Israel de nuevo metida en una gran guerra de agresión en el Líbano, y protegida una vez más de cualquier respuesta mundial efectiva por el poder y veto de USA, cada vez esta más claro que el problema global central de violencia y desorden organizado a comienzos del siglo XXI radica en los objetivos, colaboración y poder del eje USA-Israel. Estos socios de agresión y terrorismo de estado apoyan mutuamente su proyección de poder, el superpoder fuera de control protege la limpieza étnica de su cliente en la región, mientras el lobby israelí dentro de los Estados Unidos apoya la proyección violenta de poder de los Estados Unidos, quienes, a su vez, facilitan una protección adicional a la escalada de violencia en la región perpetrada por Israel. Lo más extraordinario, sin embargo, es la débil resistencia (e incluso el apoyo) que encuentra el eje de agresión, tortura, muerte y devastación (ATDD siglas del inglés Aggression, Torture, Death and Devastation) por parte de los países europeos y de “la comunidad internacional” en general.
El ocasión del 5to aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el presidente de Estados Unidos confirmó a sus ciudadanos que la guerra contra el «totalitarismo islámico» está en marcha. Un poco de análisis demuestra sin embargo que ese concepto no tiene ninguna definición precisa, lo cual permite designar como enemigos todo tipo de grupos diferentes y demonizarlos para justificar a posteriori los ataques contra ellos. Cedric Housez, especialista francés en comunicación política, recorre aquí el uso que ha hecho la propaganda estadounidense del término «totalitarismo» desde los días de la guerra fría hasta hoy.
"A la hora de combatir el proyecto del Nuevo Oriente Medio, hay que considerar entre las mejores opciones la financiación de las guerrillas para que se doten de suficientes armas de este tipo: los RPG (en inglés: rocket propelled grenade). Han hecho mucho más por los árabes y por mucho menos que cualquier resolución de la ONU, acuerdo de paz, ayuda a la democratización, plan de reconstrucción y colaboración de ongs que se pueda imaginar."
Débora Cerio.Observatorio de Conflictos, Argentina
Con el término "sionismo", derivado de la palabra Sión, se define al movimiento nacionalista judío surgido en Europa a finales del siglo XIX y cuya figura más representativa fue el periodista de origen húngaro Theodor Herzl, en cuyo libro "El Estado Judío", publicado en 1896, se recogen las ideas principales de este movimiento. Como plantea Abraham León, el telón de fondo de la irrupción del movimiento sionista fue la rápida capitalización de la economía rusa después de la reforma de 1863, que volvió insoportable la situación de las masas judías de las pequeñas ciudades. En Occidente, las clases medias, trituradas por la concentración capitalista, comenzaron a volverse contra los judíos cuya competencia agravaba su situación. La Organización Sionista surgía como el programa de un sector de la gran burguesía judía, que terminaría siendo dominante dentro de ella.
Quiero ser libre de la ocupación judía, de la segregación judía y del racismo judío. Quiero ser libre de una vida de bloqueos viarios, puestos de control, campos de detenciones, zonas militares cerradas, "blanco de asesinatos", confiscaciones de tierra, demoliciones de casas, y sí, de masacres diarias. También quiero ser libre del odio, incluso del odio a Estados Unidos. Pero también sé que no puedo librarme del efecto hasta verme libre de la causa, y la causa es la avaricia, codicia y hegemonía de Estados Unidos. Todo lo que queremos es que nos dejen en paz y nos permitan vivir una vida normal y practicar los derechos y libertades que Dios nos dio, como otros seres humanos. ¿Es pedir demasiado?
Texto íntegro del comunicado del Patriarca de Jerusalem y líderes locales de otras iglesias
En el enlace, la traducción de la muy silenciada declaración de cuatro jerarcas de Jerusalem de iglesias cristianas, en el que condenan el sionismo cristiano (iglesias que defienden y promueven el proyecto de colonización sionista), por ser imperialista, militarista y ocupacionista, que propicia "la exclusividad racial y la guerra perpetua en lugar del evangelio de amor universal, redención y reconciliación enseñado por Jesucristo".
Dos análisis y enlaces a otros materiales de la agencia IPS, la cual parece haber dado recientemente un notable giro hacia un periodismo crítico de creciente calidad.
Jim Lobe: "Las noticias de los últimos días son un mentís a los cantos de victoria del presidente estadounidense George W. Bush en la "guerra global contra el terror", en la que se embarcó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001..."
Praful Bidwai: "Cinco años después de que Bush lanzó su "guerra global contra el terrorismo", el mundo está más inseguro, dividido, conflictivo, paranoico y, paradójicamente, más vulnerable al fenómeno".