05-10-2012, Cayapa Comunicacional 7oDe cómo convertir en violencia la alegría del pueblo en la calle
Mientras la alegría popular llenaba de música y de colores las principales avenidas de Caracas, los medios privados nacionales destacaban supuestos hechos delictivos cometidos al amparo del cierre de campaña del Presidente Hugo Chávez, celebrado hoy jueves.
Niños persiguiendo globos de colores entre la multitud; gente intercambiando banderas de acera a acera; reaggeton por aquí y hip hop más allá; cuerpos en movimiento, baile, baile bajo la lluvia de un pueblo caribe que así expresa la alegría de estar juntos, comprometidos con un proyecto que representa la alternativa de la dignidad para nuestro pueblo. Así vivimos el cierre de campaña del presidente Chávez en Caracas. Pero mientras el chavismo celebraba con su líder en la calle, los principales medios privados del país destacaban en su cobertura “minuto a minuto” supuestos hechos delictivos cometidos al amparo de la fiesta popular.
“5 motos del Cicpc fueron robadas por asistentes al acto de cierre de Chávez”. “Dos funcionarias del MIJ fueron despojadas de sus celulares a punta de pistola”. “La anarquía se apodera de Caracas por cierre de campaña de Chávez”... Apenas algunas de las notas destacadas en la edición digital del diario El Universal. En la misma línea coincidieron Globovisión y El Nacional, al reseñar el supuesto homicidio de un funcionario policial. Desde luego, los presuntos responsables habrían sido varios “motorizados vestidos con franelas rojas”. El diablo multiplicado, pues.
Lo cierto es que titulares como estos ya no sorprenden. Justo es reconocer a la derecha venezolana la fidelidad hacia sus matrices mediáticas: la estigmatización del chavismo popular como una masa de delincuentes marginales, de violentos, de impresentables, ha sido una constante a lo largo de los últimos años. Los que antes fueron invisibles, ahora dan miedo. A ellos.
Igual de recurrente es la falacia según la cual los funcionarios públicos son “hostigados” para obligarlos a asistir a las concentraciones del chavismo. O aquello de que nos pagan por “hacer bulto”. Y todo porque les cuesta ver que se nos crece el contento; que encontrarnos alimento en las mutuas luchas y las mutuas fuerzas; que creemos en nosotros y en nuestro líder.
INTERTÍTULO: Internacionales: solistas en concierto
Los medios extranjeros no sólo multiplican las matrices locales: como los solistas en una sinfonía, pueden agregar alertas tempranas, claramente dirigidas a desacreditar los resultados frente a la audiencia internacional -a esta altura todos los actores políticos locales han confirmado la solidez del árbitro electoral-, atribuyendo al chavismo lo que se prevé como estrategia del bando minoritario, la oposición.
Baste citar la reseña publicada por el diario español ABC en la tarde de hoy, al calor del cierre electoral de ambos candidatos: “En las redes sociales ha circulado el mensaje de que los chavistas van a votar temprano desde las 6 de la mañana porque a las 11 o las 12 del mediodía lanzarían un «exit poll» dando de ganador a esa hora a Chávez para luego a partir de las 16:00 horas lanzar «los comandos armados» para enfrentar a los grupos opositores...”. Así, y en menos de setenta palabras, ABC atribuye al chavismo la voluntad fraudulenta y la intención de la violencia. Casi nada.
Diametralmente opuesto es el tono de las reseñas sobre el cierre de campaña del candidato opositor, Henrique Capriles. Aquí los asistentes son miles o decenas de miles que “acuden de manera espontánea y sin tarifar”; su conducta es ejemplar, moderada (los chavistas, ya vimos, pura violencia). En fin, que si no se puede negar el carácter multitudinario de la concentración chavista, al menos habría que decir que la oposición alcanzó la misma cota y que sus asistentes son, digamos... más presentables.
No nos sorprende su desprecio. En cambio, parece que a ellos sí les ofende nuestra alegría.